Investigación

¡Hablemos de vacunas! se apoya en datos procedentes de estudios sobre la necesidad de concienciar a la población con respecto a la vacunación.

 

En la actualidad, España no es un país con un problema de vacunación, ni la opinión pública española identifica la vacunación como un problema de la sociedad. Datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad indican que la tasa de primera vacunación infantil superaba en 2016 el 97%. La vacunación de refuerzo media en menores de 1-2 años rondaba el 95% y era del 66.5% en el caso del recuerdo de la vacuna contra difteria, tétanos y tosferina prevista a los 4-6 años. Un 82% de los jóvenes de 14-16 años se habían vacunado de la dosis de refuerzo de la vacuna tétanos-difteria. Y la tasa de vacunación contra el virus del papiloma humano entre niñas de 11 a 15 años era del 77.8%.

 

Estos porcentajes descienden considerablemente si nos fijamos en lo que sucede en el otro extremo del ciclo vital: solo un 55.5% de las personas de 65 y más años se vacunaron contra la gripe en la campaña 2016-17, lejos del 67.5% alcanzado en 2006-07. ¿Por qué? Las personas de este grupo de edad dicen no haberse vacunado fundamentalmente porque no confiaban en la vacuna de la gripe (25.9%), porque no pensaban que la gripe suponía un riesgo para su salud (23.4%), o porque no confiaban en las vacunas en general (15.9%), según el Barómetro Sanitario 2015.

 

De estos datos también se desprende que la variabilidad de la vacunación en España a lo largo del ciclo vital es alta. Y eso teniendo en cuenta que el nivel de confianza en las vacunas es elevado. España está por debajo de la media europea en cuanto a negar la importancia de las vacunas (6% en España frente al 8% en la región), su seguridad (9% en España frente al 17% en Europa) o su efectividad (7% en España comparado con el 11.3% europeo (Larson et al., 2016).

 

ALFABETIZAR Y CONCIENCIAR

 

No obstante, el Comité de Bioética de España ha avisado de que se comienza a apreciar en algunos sectores de la población una posición muy negativa hacia las vacunas y aconseja potenciar las medidas basadas en educación e información de la población acerca de los beneficios de las vacunas de modo que se produzca una concienciación adecuada.

 

La sociedad española necesita aumentar su alfabetización y concienciación en torno a las vacunas. ¡Hablemos de vacunas! es un instrumento para colaborar a tal fin mediante un enfoque intergeneracional.

 

«Poder reflexionar sobre las ventajas para la salud del uso de las vacunas y su idoneidad ajustada a las distintas etapas del ciclo vital y situaciones individuales o grupales (vacunación infantil, del adulto, mayores, durante el embarazo, estados de inmunosupresión, viajeros…) facilitaría una aproximación al tema más rigurosa y universal»

(Enfermera, 56 años)

Las vacunas ayudan a evitar el empobrecimiento

Un reciente estudio publicado en la revista Health Affairs afirma que las vacunas ayudarán a prevenir que 24 millones de personas caigan en la pobreza en 2030.

Este estudio se ha llevado a cabo mediante un modelo de impacto económico y de salud, el cual ha permitido realizar estas estimaciones.

Los gastos en salud llevan a unos 100 millones de personas a la pobreza cada año.

Con el uso de las vacunas se reducen estos gastos médicos y por tanto los casos de pobreza. Se estima que la vacuna de la hepatitis B evitará a 14 millones de personas el empobrecimiento médico, 5 millones la vacuna del sarampión y 3 millones la de la meningitis.

 

Las vacunas además de salvar vidas tienen un gran impacto económico en las comunidades.

Baja tasa de vacunación contra la gripe

La OMS y el ECDC alertan de las bajas tasas de vacunación contra la gripe. En los últimos 7 años, estas tasas han disminuido, lo que supone un problema serio para la población en general y sobre todo para los grupos de riesgo. La producción de las vacunas para pandemias esta ligada a su uso estacional, por lo que las bajas tasas ponen en peligro la capacidad de proteger a la población.

En la temporada actual, han aumentado los casos graves en Europa, incluso ha aumentado la mortalidad en las personas mayores.

 

Es importante que los mayores de 65 años, enfermos crónicos y profesionales sanitarios se vacunen.

La vacunación anual de la gripe previene complicaciones

Un reciente estudio publicado en la revista Canadian Medical Association Journal (CMAJ), muestra que la vacunación anual de las personas mayores de 65 años tiene un efecto protector frente a complicaciones.

Aquellos pacientes que se vacunaron anualmente (durante varias temporadas), tuvieron una protección del  31% para prevenir ingresos hospitalarios por gripe no grave, un 74% para evitar ingresos en UCI y un 70% para prevenir fallecimientos asociados a la gripe.

Por tanto se puede concluir que la vacunación anual cada temporada de la gripe, disminuye las hospitalizaciones y la mortalidad asociada a la misma.

Vacuna fiebre tifoidea

La OMS ha aprobado la primera vacuna contra la fiebre tifoidea. Esta enfermedad infecciosa se trasmite a través del agua y los alimentos. Causa cada año entre 11 y 20 millones de casos, y de estos entre 128.000 y 161.000 acaban con el fallecimiento de la persona infectada.

Este avance ayudará a salvar muchas vidas donde esta enfermedad es endémica.

Nuevo calendario vacunal infantil

El 1 de enero se publicó el nuevo calendario vacunal del Comité Asesor de Vacunas de Asociación Española de Pediatría.

 

En España la vacunación no es obligatoria pero si muy recomendable, ya que éstas protegen a las personas vacunadas como a las no vacunadas y susceptibles que viven en su entorno.

Ante cualquier duda sobre vacunas, consulta con los profesionales sanitarios.

 

Aumento de enfermedades prevenibles

La OMS ha advertido del aumento de enfermedades prevenibles como el sarampión, cuya tasa de vacunación esta bajando del 95% (tasa recomendada por la OMS). Esto está provocando que aumenten los casos, incluso que se produzcan brotes como ha ocurrido en Suecia esta semana. Esto contrasta con lo que está ocurriendo en los países en desarrollo, como Maldivas o Bután, donde han conseguido erradicarla. La vacunación es fundamental para impedir muertes por enfermedades evitables.

El diálogo con otras generaciones puede ayudar

En 2016, el equipo de ¡Hablemos de vacunas! preguntó a 304 personas de 5 Comunidades Autónomas españolas si creían que el diálogo de unas generaciones con otras, dentro de la misma familia, podría ayudar a mejorar la actitud de esas personas hacia las vacunas. Siete de cada diez respondieron afirmativamente. Sin embargo, solo 2 personas de cada 10 dijeron haber asumido un papel educativo al respecto hasta la fecha. Parece que tenemos un margen importante a aprovechar.

En España confiamos en las vacunas infantiles

Datos de un sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas realizado en 2015 indican que, en España, el nivel de confianza en las vacunas infantiles es elevado. Según ese sondeo, el 88.1% de la población está de acuerdo en que las vacunas infantiles son eficaces para prevenir enfermedades. Solo un 10.2% estimaba que esas vacunas conllevan más riesgos que beneficios.